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jueves, 15 de marzo de 2012

Algunos líderes opositores desaprueban la ocupación de la iglesia

Por Carlos Batista

 
Las Damas de Blanco vamos a las iglesias a orar y a estar cerca de Dios, añadió Soler.

LA HABANA. (AFP)- Las Damas de Blanco y otros prominentes disidentes cubanos desaprobaron este jueves la ocupación de un templo católico de La Habana por parte de 13 opositores que buscan que el papa Benedicto XVI interceda en sus demandas políticas durante su visita a la isla a fines de mes.

"Respetamos el accionar de esas personas (...), pero no es la línea de las Damas de Blanco", dijo a la AFP la líder de este grupo opositor, Berta Soler, tras entregar en el Arzobispado de La Habana y en la Nunciatura Apostólica sendos discos compactos con su "testimonio" para que sea entregado al papa durante su visita, del 26 al 28 de marzo.

Trece miembros del ilegal Partido Republicano de Cuba (PRC), una desconocida organización opositora, ocupan desde el martes la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad en La Habana, acción rechazada por la Iglesia por "ilegítima e irresponsable".

"Es una manera de lucha, no los conozco, pero les aconsejo que tengan cuidado con realizar algún tipo de provocación que pueda perjudicar la credibilidad de la oposición pacífica de Cuba", dijo telefónicamente desde Santa Clara (centro), el sicólogo opositor Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010 del Parlamento Europeo, que ha realizado más de 20 huelgas de hambre para exigir demandas al gobierno comunista.

"No estamos de acuerdo con que se tomen instituciones religiosas, no es lugar adecuado para ese tipo de pronunciamiento", declaró el disidente José Daniel Ferrer desde Santiago de Cuba (sudeste), la otra ciudad que visitará Benedicto XVI, además de La Habana.

No obstante, Ferrer, un ex preso político que dirige la ilegal Unión Patriótica de Cuba, dijo a la AFP que detrás de esta protesta hay "también responsabilidad de la Iglesia, por descuidar su labor en defensa de los oprimidos".

La ex presa política Martha Beatriz Roque, una de las más radicales activistas de la disidencia en la isla, manifestó a la AFP su "desacuerdo con utilizar la Iglesia Católica con fines políticos en cualquier sentido".

En un hecho poco usual, la prensa oficial publicó este jueves un comunicado de la Iglesia que señala que la ocupación del templo busca crear "situaciones críticas" ante la visita del Papa.

"Se trata de una estrategia preparada y coordinada por grupos en varias regiones del país. No es un hecho fortuito, sino bien pensado y al parecer con el propósito de crear situaciones críticas a medida que se acerca la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba", dijo el Arzobispado en su comunicado, que también fue blanco de críticas de dos disidentes.

"Aunque tengo muchas críticas sobre (el) acto de ocupar Iglesia, tengo peor opinión de la nota del Arzobispado publicada en Granma", escribió la bloguera opositora Yoani Sánchez en la red social Twitter.

"La carta de Orlando Márquez (portavoz del Arzobispado) publicada en el periódico me confundió muchísimo, porque me parecía que estaba leyendo un editorial del Granma", dijo Martha Beatriz Roque a la AFP.

El templo permanecía cerrado este jueves en la tarde, al cumplirse 48 horas de la ocupación, bajo la custodia discreta desde la calle de un grupo de agentes de civil, que impedía el ingreso de visitantes, observó un periodista de la AFP.

Un portavoz del PRC dijo que la Iglesia se negaba a proporcionarles alimentos a los 13 activistas que ocupan el templo, ocho hombres y cinco mujeres.

"Los que permanecen en la iglesia aseguran la negativa de la misma de darle alimentos por orden del gobierno", dijo en un comunicado enviado a la AFP.

Sin embargo, una religiosa que salió del templo dijo a la AFP que los ocupantes "llegaron con alimentos", que no han consumido en su totalidad.
"Todavía tienen de sus alimentos. Llegaron con alimentos y agua, pero el agua se les acabó. Tienen acceso al agua y servicios sanitarios" del templo, agregó.

Desde la década de los 90, opositores y personas que buscan emigrar han ocupado sedes diplomáticas para presionar por sus demandas, pero hasta el presente no habían ingresado a templos.

A principios de marzo, el portavoz del Arzobispado advirtió que la Iglesia corría el "riesgo" de enfrentar presiones políticas ante la visita del Papa de sectores que quieren que impulse "cambios radicales" y de otros que desean que se "repliegue" a sus templos.

Las autoridades advirtieron esta semana que durante la visita papal "no se permitirán consignas políticas, ni carteles, ni mensajes audiovisuales de ningún tipo", según informó la radioemisora CMKC.

Benedicto XVI llegará a la isla procedente de México, para la primera visita papal al país tras la cumplida por Juan Pablo II en 1998, que marcó el fin de la era del hielo entre la Iglesia y el gobierno.

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